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ATS en instalaciones solares trifásicas, aspectos que debes conocer
ATS en instalaciones solares trifásicas, aspectos que debes conocer
Las instalaciones trifásicas son habituales en determinados negocios, industrias, comunidades y edificios con mayores necesidades de potencia.
Cuando una instalación de este tipo incorpora un sistema de respaldo, el ATS debe ser compatible con las características de la red y de las cargas.
Por eso, antes de seleccionar un sistema de transferencia es importante conocer las particularidades de una instalación trifásica.
¿Qué es una instalación trifásica?
En una instalación trifásica existen tres fases eléctricas que trabajan de forma coordinada.
Este tipo de suministro permite alimentar determinadas cargas y equipos que requieren alimentación trifásica.
Es habitual encontrarlo en instalaciones comerciales, industriales y otros proyectos con determinadas necesidades eléctricas.
¿Por qué importa esto al elegir un ATS?
El ATS debe corresponder con el tipo de sistema eléctrico en el que va a instalarse.
No es suficiente con conocer únicamente la potencia total.
También hay que analizar:
- Número de fases.
- Tensión.
- Frecuencia.
- Neutro.
- Tipo de cargas.
- Características de las fuentes.
¿Qué ocurre durante una pérdida de red?
En una instalación trifásica, el ATS debe supervisar las condiciones de la fuente de acuerdo con las funciones de su modelo.
Dependiendo del equipo, puede detectar determinadas anomalías relacionadas con las fases y decidir si debe realizar una transferencia.
¿Qué pasa si falla una sola fase?
Esta situación debe contemplarse durante el diseño.
Una pérdida de fase no equivale necesariamente a un fallo completo de la red, pero puede afectar a determinadas cargas y equipos.
El comportamiento dependerá de la configuración del ATS y de los parámetros establecidos.
¿Qué ocurre con el inversor?
Si la fuente alternativa procede de un inversor, este también debe ser compatible con la arquitectura trifásica.
No todos los inversores ofrecen las mismas posibilidades de respaldo.
Por eso, es necesario analizar conjuntamente el inversor y el ATS.
¿Y si existen baterías?
Las baterías proporcionan la energía almacenada, mientras que el inversor se encarga de convertir y gestionar esa energía según el sistema.
El ATS puede encargarse de realizar la transferencia entre las fuentes.
Cada componente cumple una función diferente.
¿Qué cargas pueden conectarse?
Las cargas pueden ser muy diferentes:
- Motores.
- Bombas.
- Sistemas de climatización.
- Maquinaria.
- Equipos informáticos.
- Iluminación.
- Sistemas de control.
Algunas pueden presentar corrientes de arranque elevadas, por lo que deben analizarse antes de dimensionar el sistema.
¿Qué ocurre con el equilibrio entre fases?
El reparto de cargas entre las fases también es un aspecto importante.
Un sistema correctamente diseñado debe considerar cómo están distribuidas las cargas y cómo se comportarán durante el funcionamiento con respaldo.
¿Es igual un ATS monofásico que uno trifásico?
No.
Además de las diferencias de configuración, los equipos están destinados a arquitecturas eléctricas diferentes.
Por eso, la selección debe realizarse según las características reales de la instalación.
¿Qué debe comprobar el instalador?
Antes de elegir el equipo conviene comprobar:
- Tipo de suministro.
- Tensión.
- Frecuencia.
- Número de fases.
- Potencia.
- Tipo de cargas.
- Fuente alternativa.
- Características del inversor.
- Especificaciones del ATS.
Conclusión
Las instalaciones trifásicas requieren una selección cuidadosa del sistema de transferencia.
El ATS debe ser compatible con la tensión, las fases, las cargas y las fuentes disponibles, además de integrarse correctamente con el inversor y las baterías cuando exista un sistema de respaldo.
Analizar todos estos aspectos permite diseñar una solución adaptada a las características eléctricas reales de la instalación.